Rte. Cala Salada
Cala Salada – Sant Antoni de Portmany
Restaurante situado justo al final de la cala de mismo nombre, Cala Salada, rodeado de pinares y unas maravillosas vistas al mar. Desde hace más de 30 años, este negocio familiar sirve cocina mediterránea a turistas y locales, centrándose en la calidad del producto.
Es un restaurante especializado en pescado fresco y marisco, como las langostas que podemos probar de su propio vivero. Las paellas, la caldereta de pescado o el bullit de peix también son un must de este restaurante también y no podemos dejar de ver sus sugerencias del día, donde podremos encontrar piezas frescas de pescado y sugerencias propuestas para los más carnívoros.
Rte. Cala Salada sirve desayunos, comidas y cenas y nos regala una de las puestas de sol más bonitas de la isla.


Funcionan bien aun habiendo mucha gente, pero los precios son caros (para unos calamares, y dos platos de pollo asado, nada de marisco ni paella).
Tal vez se agradecería que estuvieran actualizados en temas de pasteurización para embarazas, porque no ofrecieron seguridad ni en unos espaguetis boloñesa.
Hay alguna gata recién parida a la que ni tan siquiera de le pone un cuenco con agua en días de 42°, no cuesta nada.
Precios acorde a los restaurantes de playa en Ibiza . Vistas del restaurante inmejorables!
En concreto nosotros tomamos unos spaghetti a la boloñesa que no llegaban al aprobado, unos mejillones muy normalitos, un pollo que si estaba muy rico,, unas chuletas de cordero demasiado caras para lo que dan y unos salmonetes horribles.
El personal lo mejor, amable y eficiente
El servicio fue otra decepción. El personal parecía desinteresado y poco acogedor. Nuestro camarero ni siquiera se molestó en hacer contacto visual mientras nos hablaba, lo que hizo que toda la interacción pareciera impersonal y fría. En general, por el precio, la experiencia fue corta en todos los aspectos. No lo recomendaría.
También pedimos paella para 4 pers y también dejaba mucho que desear . En positivo quiero destacar la amabilidad y comprensión del personal al escuchar nuestra queja y admitir los fallos teniendo el detalle de compensarnos en la cuenta .
Resumen comida fatal pero el servicio pese al alto volumen de trabajo fue muy bueno .
La paella para 2 personas es muy generosa y muy rica a pesar de una espera de 20/25 minutos que valió la pena. Vi a los decanos cocinando atrás, ¡gracias a ellos y a todo el equipo!
Posibilidad de comprar productos de la tierra como su propio aceite de oliva virgen extra.
También pedimos entrecot acompañado de verduras y patatas. La calidad de la carne también ha sido excepcional.
De aperitivo pedimos alioli y aceitunas lo cual todo ha sido un 10.
Tienen terraza fuera y comedor con mesas en el interior.
Hay que tener en cuenta que es el único restaurante de la playa por lo que puede haber bastante gente.
Un sitio al que volver sin duda y más si vas a cala salada.
Para ser un sitio tan concurrido, nos sentimos bien atendidos. La preparación de los platos no se demoró (aunque algunos de ellos eran de arroz) Buenos pescados y arroces.
El precio, razonable, sobre todo teniendo en cuenta que es la única opción para comer en esta cala. Se echa de menos algún ventilador adicional en días tórridos como el de nuestra visita.
Servicio correcto y eficaz.
La verdad es que por el color pensábamos que la paella no sería muy buena pero nos equivocamos 😉 ¡No sobró nada!
El pescado era fresco y los precios razonables entendiendo su localización. Nos atendieron muy amablemente.
